viernes, 28 de febrero de 2025

Kurten - Capítulo 6

Daniel Bonfi Copyrighted DNI 21.898.454

Ya en cubierta, en un amanecer claro de alba cristalina y cierto brillo, el barco de carga inició el aparcamiento en el muelle costero de la localidad de Palacete y sus trescientos noventa mil habitantes. 

Algunos marinos bajaron a tierra firme, y los demás quedaron a bordo para ayudar a la grúa que iban a utilizar para llevar a tierra en el playón, a los vagones del tren y su máquina a carbón.

Kurten miraba asombrado el procedimiento y decidió quedarse en el muelle con el pedido de permanecer ahí, como así también agradecido por el transporte y rescate de aquél mar donde casi pierde la vida.

"Kurten, nos vemos en el golfo de Alcántara", sonó Krilea como un paraíso. Él, entusiasmado dijo sí con el corazón.

"Señor Kurten; nos acompaña por favor en el camión que llevaremos el tren a sus vías y pueda circular seguro" dijo el transportista. "Ya se va a poner bien, señor; ya lo verá" agregó el ayudante.

Kurten se acurrucó en el asiento del camión y durmió los cuarenta kilómetros de viaje a la estación de trenes.

Cuando se estacionó el camión, él despertó. "Estamos en destino" anunció el transportista al ayudante que dormía en la parte posterior de la cabina.

Daniel Bonfi

Bendiciones, bendíceme, bendícenos. Amén.

En el nombre del Padre. Amén.


viernes, 21 de febrero de 2025

Kurten Capítulo 5

Daniel Bonfi Copyrighted

DNI 21.898.454.


"Cálmese, todo está bien", habló con voz cadenciosa el Capitán. Hizo luego una seña a la vez, a sus marinos. El barco de carga reanudó la marcha en el mar.

Kurten, contenido y agotado, se durmió.

Entre las cargas había una máquina de tren y dos vagones. Lo demás eran chucherías, como relojes de bolsillo, Algunos paquetes con trajes de Frac, cargamentos con lana y un container con paquetes de carbón.

Kurten, cuando despertó miró el camarote dónde estaba y notó que sobre la mesa de luz había un libro: La vuelta al Mundo en 80 días, de Julio Verne.

Krilea susurró al oído de su esposo "Vamos amor, por favor vuelve a mí" y le dejó a él la sensación de recibir de ella un beso.

En cubierta  mientras él caminaba entre los container, como si estuviese en un paseo en puestos de artesanos, lo alcanzó el Capitán para caminar y hablar a Kurten.

"¿Le llaman la atención los trenes, verdad?" preguntó el Capitán.

"Sí, en realidad añoro épocas de sumergirme a leer libros como los de Verne y Asesinato en el Orient Express, de Agatha Cristie.

"Ah, comprendo; qué divertido leer aventuras" agregó el Capitán.

Mañana al amanecer tocaremos tierra. Debemos descargar la máquina de tren con sus dos vagones.


Daniel Bonfi

viernes, 14 de febrero de 2025

Kurten Capítulo 4

Daniel Bonfi C R T.M.

DNI 21.898.454


Kurten a los gritos y de pie en su precaria balsa agitó sus brazos extendiéndolos a los lados y a lo alto de su cuerpo enjuto. Estaba tratando de llamar la atención del barco de carga, en ese instante donde corría riesgo su vida.

 "Tranquilo Kurten, ya vienen por ti" Sonó tranquila Krilea.

"Hombre a la vistaaaa!" reventó sus pulmones un grumete de a bordo, tratando y logrando la atención de los demás marineros. "Bajen nuestro bote" ordenó el Capitán del GREATSHIP.

Kurten se sintió honrado por el gesto del marino del bote que le extendió sus brazos y con su fuerza lo pasó al bote. "Las herramientas déjelas en mi precaria balsa, tal vez la corriente de agua las devuelva a la isla" pidió Kurten.

Una comitiva lo recibió a él en cubierta a estribor. Un médico, una enfermera, el Capitán y dos encargados de a bordo.

Kurten, ya sentado y tranquilo, su sed satisfecha por un botellón de agua. confesó llorando que todavía no sabía que hacía ahí.


Daniel Bonfi

Bendiciones, bendíceme, bendícenos. Amén.

En el nombre del Padre. Amén.

miércoles, 12 de febrero de 2025

De "Narrativa espontánea" a "MiniThriller"

Le estoy dando a mi blog un homenaje dado que al fin es danielbonfiENBORRADOR.

Como lo expresé es un BORRADOR mi narrativa espontánea con respecto al nuevo relato donde estoy innovando. Después de tantos años de escribir textos literarios como La Habitación Deshabitada o aventuras juveniles como Marti Soles y poesías como Himnos de Romance, es difícil abordar un género nuevo para mí. Kurten es un relato corto que posiblemente sea un "Minithriller".

La experiencia dado que soy autodidacta en esto, dará el visto bueno. 

Hace del 2010/2011 que no escribía en entregas semanales; desde El Tío Ruperto.

Daniel Bonfi

Bendiciones, bendíceme, bendícenos. Amén.

En el nombre del Padre. Amén.

viernes, 7 de febrero de 2025

Kurten Capítulo 3

Kurten pensó nervioso en subir a alguna ladera de las montañas más cerca de la playa. El motivo era el tronar y una nube de cenizas por la erupción del volcán en el centro de la isla. Tenía miedo de perder sus herramientas.

Se puso rápido a construir una balsa con troncos del lugar que cortó con el hacha y los ahuecó de modo experto como si hubiese estado años haciendo eso. Cortó tres troncos y los unió uno al lado del otro con lianas abundantes colgadas de los árboles del lugar.

Empezó a cargar sus herramientas en la balsa empezando por el hacha, los martillos, la pinza, la azada, la prensa,  el destornillador, la tenaza, la masa y la sierra. También el serrucho.

Arrastró los troncos con las herramientas arriba hasta adentro del mar que bañaba la playa, El agua le llegaba al pecho cuando la balsa empezó a flotar. Se trepó a la misma y en ese instante detonó el volcán. El tronar desde las fauces de la isla advirtió el principio del desborde de lava. Ésta arrasó con todo. Llegó hasta la unión de bosque y playa y volvió la paz al lugar.

Kurten sobresaltado flotaba sin rumbo en el océano. Notó otra vez la presencia de Krilea y advirtió que había un buque de carga mar adentro. Al parecer los marineros habían notado su presencia y su desgracia.

Daniel Bonfi

DNI 21.898.454

Sigue el próximo viernes

Amén.

viernes, 31 de enero de 2025

Kurten - Capítulo 2

 Kurten sale del letargo, suspira y el libro ya no está ahí. En su lugar hay distintas herramientas desparramadas con prolijidad alrededor de él. Había dos martillos, uno normal y otro combinado con un hacha de pequeño tamaño, proporcional al martillo. Su mango era de madera de balsa.

Había un destornillador de metal fundido, una pinza de mango de plástico rugoso para que no resbale. Una tenaza para sacar clavos. Una masa y una prensa de hierro llamada también morsa para ajustar piezas y moldearlas con una sierra y martillo. La sierra tenía diez hojas de repuesto. También había un serrucho.

Kurten se sentía contenido por la presencia suave y de aroma a rosas, de Krilea. Aroma a rosas rojas aterciopeladas que estaban creciendo en la circunferencia dónde Kurten tendría que construir su refugio. La presencia de Krilea hacía que Kurten tuviera iluminación para enfrentar cualquier contrariedad.

También había entre sus enseres una pala, un rastrillo, una asada y un hacha grande y fuerte fabricada en acero.

Kurten se dijo manos a  la obra. Trazó el contorno de los cimientos cavando con la pala. Seguido, cortó troncos con el serrucho. Fijó los pilotes de troncos serruchados a medida, y se puso a cortar maderas rectangulares para deslizarla en los rieles de los troncos ajustando perfectas las tablillas adaptadas para construir las paredes. El refugio tendría sólo tres paredes. La parte que miraba al océano, decidió dejarla como galería con vista al mar. Al fin y al cabo la temperatura era media, ni frío, ni calor.


Sigue el próximo viernes con el capítulo 3

Kurten pensó


Daniel Bonfi

DNI 21.898.454


Bendiciones, bendíceme, bendícenos. Amén.

En el nombre del Padre. Amén.

viernes, 24 de enero de 2025

Kurten

Daniel Bonfi Copyrighted C R T.M.

DNI 21.898.454

3 de diciembre de 2024

Hora: 10:37 a.m. ARGENTINA aproximadamente

 

 Kurten estaba solo. La playa es inmensa, y no sabía como había llegado ahí.

No había indicios de naufragio, ni de avión caído.

Apenas recordaba quién era.

Tiene un reloj cuarzo que lo veía como algo raro; y un libro muy conveniente: Robinson Crusoe.

Con el clima favorable Kurten no sentía temor. La isla parecía tranquila. Más allá de la inmensa playa había una forestación y en el medio del terreno una montaña o tal vez un volcán.

 

En la orilla con el mar subiendo la arena estaba el cuerpo de Kurten muriendo y volviendo a vivir con intervalos de cinco minutos. Oyó la voz que lo hace regresar.

   Kurten, Soy Dios.

 

Kurten ya había muerto  diez veces, y siempre volvía sin saber dónde estaba y de dónde venía.

Murió por décima primera vez y entonces una larga bocanada de aire respiró desde sus pulmones.

El tono de la piel volvió a ponerse terso y saludable.

Se sentó en la arena y miró su reloj cuarzo. Notó que no había fecha ni hora en el cuadrante. En su lugar había unos caracteres en un dialecto antiguo que decía el Rey ha vuelto. En ese instante se desvaneció el reloj como si hubiera muerto el tiempo. A pesar de ello siente vitalidad.

 

Se levantó del suelo, estiró sus brazos y sus piernas subiendo la cadera hacia arriba tonificando sus muslos y sus pantorrillas

Estaba feliz de vivir. El mensaje del cuarzo lo había hecho rejuvenecer.

Por ahora sólo recordaba su nombre y el de Krilea. Sentirse Rey era suficiente.

Krilea y Kurten vivieron en un tiempo anterior a las pirámides.

 

Kurten mira con amor los ojos de Krilea, reflejados en su interior. Ya incorporado se emocionó al verla.

Preguntó ¿dónde estamos? En la isla Griega. Preguntó ¿cómo llegamos aquí? Inexplicable por ahora. Y preguntó ¿hay gente en el lugar? No.

Kurten es Vampirer y Krilea también. Una raza especial de vampiros, respetuosos de la vida de los demás y la propia.

Estos Vampirer tenían el don, cuando estaban enamorados, de percibir a su pareja a distancia por medio de telepatía e hipertimnesia.

Mediante la telepatía podían hablar  y sentirse a mucha distancia, casi de punta a punta de la tierra. También tenían el don de materializarse dónde hiciera falta si su pareja estaba en peligro. Y con la hipertimnesia podían recordar y examinar cualquier vivencia o situación del pasado, próximo y no tanto, para actuar con sabiduría.

Kurten y Krilea vivían en otra tierra con nueve liderandos y un mago blanco llamado Vakro, de la tercera generación de chosnos.

Kurten ya no está solo. Se siente aliviado de estar con Krilea.

Ella preocupada se materializó desde cuatrocientos kilómetros de distancia ni bien sintió escalofríos y una sensación de que algo andaba mal, con una inquietud nerviosa en su abdomen y sus piernas.

El problema era grave porque Krilea sólo sabía manifestarse por cuarenta y ocho horas.

El agravante es que los dos estaban físicamente lejos y ni Krilea, ni Kurten se sienten seguros, a pesar de conocer la ubicación geográfica exacta donde Kurten estaba.

Él lee Robinson Crusoe en busca de consejos para sobrevivir. Krilea mientras tanto lo contiene acurrucándose en su hombro.

  

Sigue…

sábado, 28 de septiembre de 2024

Ternura

 Cuando te vi por primera vez

Mis ojos apreciaron tu ternura

Fue un vínculo que se generó para siempre.

Que buena que eres.

Con tus cuidados abnegados

Acunas mi alma inquieta

Con abrigado calorcito de mamá

Incondicional

De divina amiga

Esbelta sonrisa,

Las cualidades desbordantes

Que miré con aquellos ojos grandes

Al nacer.

Tu ceño alegre, siempre

Y ante toda adversidad

La mirada atenta

Tu pronta respuesta

Ante toda necesidad.

Que delicia que es mami, quererte

Y que compartamos nuestra vida

Cada instante, cada momento.

Que amena compañía

Que dulce despertar

Y gozar otro día la

Inmensidad que llevas

en lo profundo de tí.

Dios nos proteje,

Con una familia cercana que por nosotros vela

y acompaña desde el cielo,

o tal vez inimaginablemente nos rodea.

No hemos de temer

Por siempre nuestras almas

estarán próximas, tanto en la vida,

tanto en la eternidad.


Daniel Bonfi


Bendiciones, Bendíceme, Bendícenos. Amén.

En el nombre del Padre. Amén.