Ingresaron a la nave. Una puerta hermética que destrabaron juntos los Reyes permitió el ingreso al submarino. Lucía sofisticado, tenía restos de arena en el piso, estaba surcado por remaches, en la proa montones de instrumentos de medición subacuática y marina. En el centro, hacia la parte de atrás había una mesa con un vidrio que parecía una computadora. Era en realidad un aparato de rayos x horizontal. Pusieron sobre éste el papiro con las dos “A” “a” y se completó la palabra: “Alejandría”
“¡Míra krilea, dice Alejandría... es lo que me encargó Dios!” exclamó Kurten
“Sí, pero recuerda que te dijo no temas”.
Daniel Fernando Bonfiglioli
DNI 21.898.454
Daniel Bonfi como nombre de autor
DNI 21.898.454
Bendiciones, bendiceme, bendicenos. Amén.
En el nombre del Padre. Amén.
Bendita sea tu pureza
Y eternamente lo sea
Pues todo un Dios se recrea
En tan graciosa belleza
A ti celestial Princesa
Virgen sagrada María
Yo te ofrezco en este día
Alma vida y corazón
Mírame con compasión
No me dejes Madre mía
Amén.