Rey Kurten inhaló con fuerza hasta llenar sus pulmones de aire y gritar hacia el fondo de la galería que se anteponía al salón de Papiros: “¡Rey Kurten ha vuelto!”---
Luego de un corto silencio atronador, se oyó en la galería antes de las puertas atlántidas, el eco de aquel grito y luego una voz que sonó con una vibración de onda suave y de autoridad y ritmo acompasado: “Soy Dios, Kurten, no temas”.
Kurten con valor y Krilea admirada de su Rey, se acercaron a la puerta de la ciudad Atlántida y tras un bramido como algo que rozaba la piedra en el suelo erosionado por los años. La puerta se abrió y Dios habló otra vez: “Kurten, Krilea; entre esos papiros hay una sorpresa.
Los Reyes se agacharon con un movimiento grácil casi suave y delicado para tomar los papiros que estaban en una gran estantería. De ahí, los extendieron con cuidado sobre la mesa de hierro.
Continuará...
Daniel Fernando Bonfiglioli
DNI 21.898.454
Daniel Bonfi como nombre de autor
DNI 21.898.454
Bendiciones, bendiceme, bendicenos. Amén.
En el nombre del Padre. Amén.
Bendita sea tu pureza
Y eternamente lo sea
Pues todo un Dios se recrea
En tan graciosa belleza
A ti celestial Princesa
Virgen sagrada María
Yo te ofrezco en este día
Alma vida y corazón
Mírame con compasión
No me dejes Madre mía
Amén.